En stock

Vicente Carrillo Bandurria 20-B

1.500,00  IVA incluido

Fabricante:
País:
España
Tapa armónica:
Aros y fondo:
Escala:
271 mm
Acabado:
Poliuretano
Mástil:
Cedro
Diapasón:
Ébano
Puente:
Palosanto de India
Estuche
Incluido

Sobre el producto

Vicente Carrillo forma parte de una saga de más de ocho generaciones de constructores en Casasimarro, donde guitarras españolas, guitarras flamencas y bandurrias comparten una misma filosofía: trabajo 100% artesanal, selección de maderas de primera calidad y una búsqueda constante de riqueza armónica y profundidad tonal. Sus instrumentos de plectro son referencia para músicos de estudio y conservatorio, reconocidos por su acústica natural y su fiabilidad en el tiempo.

La Bandurria 20B se construye íntegramente a mano, utilizando maderas macizas seleccionadas, curadas y secadas de forma natural durante más de 20 años en el propio taller, lo que garantiza una gran estabilidad estructural y un comportamiento acústico maduro. El fondo y los aros se realizan en palosanto de India, aportando profundidad y brillo al registro, mientras que el diapasón es de ébano africano, con alta densidad y tacto preciso para una ejecución limpia. El conjunto se completa con mástil de cedro, herrajes de calidad y un acabado cuidadosamente aplicado que protege sin ahogar la vibración, respetando la respuesta inmediata y la proyección equilibrada del instrumento.

El carácter sonoro de la Bandurria 20B destaca por un sonido profundo y brillante, con gran resonancia y riqueza armónica en todos los cursos, ideal para quienes buscan un instrumento de concierto artesanal sin renunciar a la comodidad diaria de estudio. La respuesta es ágil y controlada, con ataque claro, sustain generoso y una proyección equilibrada que permite matizar desde pianísimos delicados hasta pasajes con gran presencia, siempre con una acústica natural y musical. Es un instrumento que ofrece un timbre sofisticado que inspira tanto al intérprete amateur exigente como al profesional.​

Una bandurria profesional así invita a sentarse con calma, dejar que el palosanto de India y las décadas de oficio de un gran luthier español hablen por sí mismos y convertir cada ensayo en un pequeño lujo cotidiano.