Prudencio Saez Bandurria 1700
1.295,00 € IVA incluido
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Sobre el producto
El taller Prudencio Saez
Prudencio Saez, taller valenciano con más de medio siglo de experiencia en guitarras clásicas, guitarras flamencas y familia de plectro, aplica en la bandurria 1700 la misma filosofía que en sus instrumentos de concierto: construcción artesanal hecha en España, maderas macizas seleccionadas y un cuidado especial por la estabilidad, la comodidad y la homogeneidad tímbrica en todo el diapasón.
Detalles técnicos y de construcción
La Bandurria Prudencio Saez 1700 es un instrumento tope de gama, tipo calvete, construido íntegramente con maderas macizas: tapa de abeto alemán macizo, fondo y aros de arce ojo de perdiz macizo y diapasón de ébano. El mástil es de cedro, con puente de palosanto, cejuela y silleta de hueso, clavijero de precisión con palometas de madera, boca ovalada característica y acabado mate que realza el dibujo del arce ojo de perdiz sin añadir peso innecesario a la caja. Presenta una escala de 280 mm, con 52 mm en la cejuela, 90 mm en el zoquete y 100 mm en la culata, medidas que favorecen una ergonomía equilibrada para la mano izquierda incluso en posiciones altas.
Sonido y carácter
La tapa de abeto aporta una respuesta inmediata, con gran claridad en cada orden y una riqueza armónica que hace que acordes y arpegios tengan profundidad tonal y una proyección equilibrada, ideal tanto para acompañar como para tocar en solista en contextos de guitarra clásica o guitarra flamenca. El arce ojo de perdiz macizo refuerza un sonido cálido pero muy definido, con agudos luminosos, medios articulados y graves controlados, manteniendo una acústica natural que ayuda a que cada nota se separe con transparencia incluso en pasajes rápidos. El diapasón de ébano y el ajuste de fábrica proporcionan sensación de instrumento profesional, con sustain suficiente para cantar la melodía sin perder el carácter rítmico propio de la bandurria artesanal de alta gama.
Una bandurria profesional artesanal que invita a sentarse, dejar que resuene su abeto y su arce ojo de perdiz y convertir cada rato en casa en un pequeño lujo sonoro hecho en España, difícil de devolver al estuche una vez se empieza a tocar.









