Paco Castillo Bandurria B4-C CIPRES
767,00 € IVA incluido
Sobre el producto
El taller Paco Castillo
Paco Castillo, ligada a la familia Juliá en la tradición guitarrera valenciana, se ha consolidado como una firma de referencia en guitarra clásica, guitarra flamenca e instrumentos de plectro artesanales hechos en España, con una construcción cuidada y fiable para uso intensivo. La bandurria B4C encarna esta filosofía: un instrumento de concierto accesible, construido íntegramente con maderas macizas seleccionadas y un ajuste orientado a la comodidad diaria del intérprete.
Detalles técnicos y construcción
La Paco Castillo Bandurria B4C monta tapa maciza de abeto alemán, reforzada con perfiles de palosanto de India, que aportan estabilidad y un plus de definición en el contorno del instrumento. El fondo y los aros son de ciprés europeo macizo, con mástil de caoba africana y diapasón de ébano, una combinación clásica de luthier español que equilibra ligereza, rigidez y precisión en la pulsación. El acabado brillante realza la veta clara del ciprés y la sobriedad del ébano, mientras los clavijeros dorados de lujo completan un conjunto artesanal preparado para años de estabilidad y afinación segura.
Sonido y carácter
La tapa de abeto alemán macizo ofrece una respuesta inmediata, con gran transparencia y riqueza armónica, ideal para fraseos cantábiles, arpegios definidos y pasajes rápidos típicos del repertorio de plectro que dialoga con guitarra clásica y guitarra flamenca. El ciprés macizo aporta un sonido cálido pero claro, con proyección equilibrada y una acústica natural que llena la sala sin estridencias, manteniendo una buena separación entre voces y un sustain controlado muy musical. La sensación al tocar es de instrumento vivo y ligero, de rango profesional, que invita tanto al aficionado exigente como al músico avanzado a disfrutar en casa de matices dinámicos finos en un auténtico instrumento artesanal hecho en España.
Una bandurria profesional como la Paco Castillo B4C se convierte fácilmente en el centro sonoro del salón: basta sacarla del estuche, sentir su comodidad de guitarra española de concierto y dejar que su resonancia haga imposible devolverla al soporte después de “solo una pieza más”.








